La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón ha decidido elevar la gravedad del accidente nuclear de Fukushima de 5 al máximo de 7, con lo que lo equipara con el ocurrido en Chernobil en 1986.
La agencia indicó que los reactores dañados desde el tsunami del 11 de marzo en la central nuclear de Fukushima Daiichi han estado liberando cantidades masivas de sustancias radiactivas al aire, que suponen un riesgo para la salud humana y el medio ambiente de la zona.
No obstante, el nivel de emisiones radiactivas registrada desde el inicio del accidente nuclear en Fukushima es equivalente al 10% de los medidos después de la catástrofe de Chernobil, que se produjo cuando el reactor operaba a máxima capacidad, mientras en Japón las operaciones se habían detenido por el terremoto.