Hace un tiempo esto hubiera sido considerado un diálogo esperpéntico, o una conversación kafkiana, pero la socio-economía 2.0 está trastocando casi todo lo que no trastorna: la empresa de telecomunicaciones Vodafone cobrará un euro por cada factura que imprima y envíe por correo postal. En el mercado español, algunas empresas de servicios habían comenzado a exigir el pago por duplicados, nunca hasta ahora por una factura ordinaria. Vodafone se convierte en la primera empresa que anuncia algo así, aunque ha tenido la delicadeza y consideración de posponer el cobro hasta que nos recuperemos de la cuesta de enero: “de manera promocional, la factura en papel será gratuita hasta el 1 de marzo de 2013”, según el documento interno que Vodafone España ha enviado a su red de atención, venta y distribución de telecomunicaciones fija y móvil.