La situación de Nueva Rumasa se complica con cada paso que el grupo de empresas de la familia Ruiz-Mateos da para tratar de mejorarla. A la suspensión de pagos declarada este martes en dos de sus principales empresas, Dhul y Clesa, se suma ahora una serie de cartas que el grupo entregó el martes a los medios de comunicación. Los documentos forman parte de la correspondencia que la familia Ruiz-Mateos mantuvo con el Banco Santander en los últimos años y de ellos se desprende que el grupo engañó a los 5.000 inversores que adquirieron pagarés emitidos por la compañía.