La escalada, el esquí, el submarinismo o el surf son algunos de los deportes por los que el Departamento de Interior cobrará los rescates, en caso de no estar federado, mientras que en otros, como el montañismo, su pago dependerá de factores como el riesgo que en cada momento pueda suponer su práctica.
El proyecto también considera actividad de riesgo el descenso de cañones y barrancos, las motos de nieve, parapente, ala delta, motocross, el puenting y el turismo ecuestre.